Construida con módulos de madera fabricados en taller y acoplados en obra.

Es una construcción prácticamente exenta, apenas toca puntualmente el terreno sobre unos suaves dados de hormigón redondeados.

La Escuela Liberi es un espacio abierto donde el protagonista es el niño acompañado de educadores respetuosos y abierto a toda la familia

ESCUELA LIBERI

FLEXIBILIDAD EN LOS LÍMITES DE LA ARQUITECTURA

En este proyecto se ha combinado una concepción holística del conjunto arquitectónico con la rapidez de ejecución y optimización de recursos.

Ya desde el primer encuentro con la escuela LIBERI, promotora del proyecto, se percibía una envolvente actitud de libertad, buscábamos que el espacio fluiría de forma orgánica, hablábamos sobre como relacionar los volúmenes con el entorno, existía el presentimiento de que la escuela se integraría fácilmente en el contexto social de Premià , pero sin embargo los límites aparecían por todas partes. Estaban en la misma propuesta inicial de distribución aprobada, en la recepción municipal del proyecto, en el sistema constructivo, en el tiempo de ejecución de las obras, en las observaciones que se presentaban desde el departamento de “Ensenyament” y sobre todo, sobre todo y también en la economía del mismo proyecto.

Por este motivo nos pusimos a trabajar en diluir los límites sinuosamente en todos los aspectos, pero me centraré en hablar sobre aquellos que conciernen a la percepción del espacio, jugamos con la relación entre interior y exterior para establecer un diálogo perdido.

Pilar Pérez-Calvo, apreciada paisajista, estaba diseñando el entorno, de forma creativa dando expresión al ambiente.

Cada límite se convirtió en una oportunidad creativa que trabajamos con suavidad, Usamos el tacto con el objetivo de conseguir elasticidad y flexibilidad en el contorno de cada elemento y así tonificar el conjunto.

De esta forma, con suavidad adaptamos la distribución.

La ubicación de las aulas, se encontraba en un estado muy avanzado y debíamos asumir que cualquier cambio sobre ella desarticulaba la cadena establecida de entregas, por tanto replantemos las aulas en el lugar. Con detalle observamos como la vegetación existente quedaba afectada y desplazada , nos tomamos nuestro tiempo para percibir que pasaba si desplazábamos ligeramente ciertos módulos unos centímetros y experimentamos como pequeños movimientos desencadenaban decisiones en lugares inesperados. Por ejemplo, si conservábamos ciertos elementos arbustivos de la fachada norte, se alteraba la distribución de huecos previstos en esta fachada y podíamos realzar su visión desde el interior. En definitiva respetar la posición de especies vegetales producía un agradable desencaje entre las piezas constructivas, generando sutilmente un pequeño movimiento de espacios y consiguiendo pequeñas holguras que ablandaban la rigidez inicial

Desde el interior queríamos ver el cielo, que nos tocara el calor del sol y sentir la presencia de la cobertura vegetal, esto nos llevo a continuar las oberturas verticales en horizontal y abrir grandes lucernarios, estas oberturas cenitales nos permitiría no perder de vista en ningún momento la naturalidad exterior y disfrutar desde los diferentes espacios el entorno exterior de forma controlada y focalizada a cada ambiente.

Al contrario si queríamos concentrar la atención en un punto interior cerramos el perímetro y por contraste abríamos un lucernario central de dimensión controlada que nos concentra la luz , el color, el sonido y la atención en un área concreta.

Climáticamente ajustamos las soluciones constructivas a las necesidades especificas de la actividad escolar y la ubicación específica de Premià . Provocamos juegos de ventilación con diferentes opciones de obertura, algunas cruzadas norte sur, otras este-oeste, alguna en diagonal o provocando mayor ventilación en algunos espacios singulares, en definitiva queríamos dar libertad de movimiento y circulación persiguiendo gradientes, desde el flujo total hasta la estabilidad absoluta, para de esta manera conseguir diferentes formas de estar y sentir el espacio

Valoramos diferentes sistemas constructivos la primera intención fue construir con paja, así es como redactamos el proyecto original, pero finalmente decidimos utilizar un sistema más rápido que nos permitiera un eventual desmontaje y traslado de la actividad.

La construcción descansa apaciblemente sobre el terreno, prácticamente no lo toca se asienta sobre unos sencillos dados de cimentación. De forma que es totalmente exenta y no contamina el terreno, consiguiendo que la utilización de hormigón se reduzca a la mínima expresión.

La estructura es de madera laminada, el despiece y módulo están ajustados al rendimiento del material para tener un aprovechamiento óptimo. La “fusteria Peyra “ y Eric García realizaron el montaje del conjunto con precisión en un tiempo record.

El primer forjado sanitario ya es de madera laminada, las vigas están tratadas con una protección biocida específica para su posición.

Los muros estructurales son de madera laminada de abeto rojo secado técnicamente, dimensionados en cada caso para las necesidades estructurales solicitadas en el CTE

– La fachada se aisló exteriormente con corcho negro natural utilizando diferentes espesores y una densidad de 120 kg/m3, está anclado con raquetas y tiene un acabado final con mortero de cal, formado por dos capas; una primera de dosificación 1:4 con árido grueso y la segunda con árido fino de granulometría muy cuidad por Eric aplicador y constructor.

Al mortero se le dieron diferentes texturas según fachada y con el teñido en masa se obtuvo luz de color en los diferentes paños, buscamos tonalidades intensas que la cal siempre nos reducía y finalmente se reforzó la coloración con pintura in situ.

La carpintería corresponde al mismo sistema modular, se trata de una carpintería realizada con pino finger, teñido y acabado con productos en base aceite de linaza teñido.

Se proyectó una pérgola exterior de bambú curvado y cuerdas de nylon que daba una imagen orgánica al conjunto, es una base para el crecimiento de plantas trepadoras y colgantes que envuelven la construcción. Se encuentra todavía por ejecutar pues existen dudas sobre que no solo sean las plantas las que trepen y se dejen colgar de la misma, esta actividad resulta también muy atractiva para los niños que ocupan el espacio y la debemos limitar por seguridad, tenemos que replantear algún concepto.

Los acabados interiores también son con base aceite de linaza i diversos tintes aplicados según el paramento.

El diseño del mobiliario es muy específico de la misma escuela y siempre teniendo cuidado en la elección de materiales limpios y saludables

En definitiva conseguir mucho más con muy poco es algo que siempre depende de la capacidad de fluir de los participantes en el proyecto, en este sentido agradezco sinceramente a ellos su flexibilidad y su ilusión en los pequeños cambios que es donde realmente están las grandes decisiones de proyecto.

También agradezco los buenos momentos y la relación cordial que es algo que se percibe en el conjunto .

Os coloco algunas imágenes que ilustran los criterios aquí explicados aunque lo mejor es poder ver en el lugar como los niños disfrutan de estos espacios y disfrutarlos uno mismo.

Noviembre 2014,Silvia Vicente Molina, arquitecta. para la revista GEA Invierno 2014

El estudio de BIOHABITABILIDAD lo realizaron Mariano bueno y Elisabet Silvestre.

El Jardín es diseño de la paisajista Pilar Pérez-Calvo

 

  • Projecte-escola

  • 1escuelita3

  • 2escuelita4

  • 3retoc1

  • ventana arbol

  • IMG_8068

  • IMG_3652

  • IMG_8084

  • 4IMG_3240

  • IMG_3809

  • IMG_7354